PARTE UNO: LA TRAICIÓN
CAPÍTULO VEINTICUATRO
— ¡Es que no puedo creer que te haya pasado eso, amiga! —Dijo Julia, levantándose de su lugar.
Victoria sonrió al ver la actitud de su amiga, ella estaba muy sorprendida y al mismo tiempo, muy llena de felicidad al hecho de que su amiga le estuviera pasando eso, ahora resultaba que era un buen hombre el que había llegado a su vida y que le ofrecía ganar el dinero del momento, teniendo toda la educación que ella llegó a tener a cambio de… de… algo