Vincenzo
Empezaba a ser imposible dialogar con Malú, sin que estuviéramos todo el rato inmovilizándonos, sin intercambiar dos o tres palabras, sin discutir. Estaba harto, lo que yo quería con ella, ella no me lo daba y hacer la fuerza era peor y no me daría ninguna satisfacción. Así que, ya no sabía cómo actuar con esa chica, tanto que ni siquiera quería dormir con ella esta noche, prefería dormir solo en otra habitación. Pero, di vueltas en la cama toda la noche, porque su presencia a mi lado