Vincenzo
Cuando todos estuvieron listos, salimos de casa. Llevé a Malú con Lena y los niños a casa de mis padres. Entré y hablé con ellos brevemente, explicándoles por qué no podía quedarme. En realidad estaba haciendo algo que me juré a mí mismo que no volvería a hacer: mentir.
Intentaba convencerme de que era lo mejor y de que todo lo que hacía era para protegerlos. Pero en el fondo sabía que mentir nunca sería la mejor solución para nada en esta vida. Pero, ¿qué podía hacer? Estaba asustada,