TOMO 2. CAPÍTULO 42. Una acusación
TOMO 2. CAPÍTULO 42. Una acusación
Había que estar loco o tener muchos pantalones para sacar a aquella orden de arresto cuando se sabía que del otro lado se tendría a Jacob Lieberman como oponente, así que el detective optó por la visita personal, el anonimato y la rapidez mientras le pedía al juez que firmara los documentos pertinentes.
Quizás por eso cuando el abogado recibió aquella alerta, no hubo tiempo más que para apresurarse a llegar a la mansión Evans y advertirle a Lynett lo que defin