TOMO 2. CAPÍTULO 36. Un quirófano de urgencia
TOMO 2. CAPÍTULO 36. Un quirófano de urgencia
Los labios de Lynett se separaban con expresión aturdida, sin que de ellos saliera ningún sonido y sin saber cómo encajar aquella noticia.
—¿Qué dices… el señor Rufus…? —murmuró por fin.
Jamás había estado en su ánimo hacerle daño y Elijah pudo leer aquella confusión en su cara.
—¡Fue mi culpa! —le dijo sujetándola por los hombros para darle la vuelta—. ¡Lynett esto es mi culpa, no tuya! ¡Es mi responsabilidad que mi padre se haya puesto mal, esto e