PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 52. Quiero uno de esos para Ranger
PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 52. Quiero uno de esos para Ranger
El problema era que no estaba histérica, no lloraba, no temblaba, y para Santiago Fisterra ese era el mayor indicador de que una persona, hombre o mujer, estaba lista para hacer cualquier cosa. Y la verdad era que no se equivocaba.
Gabriella estaba sentada en una de las largas bancas de aquella camioneta, donde más de media docena de personas se repartían a cada lado de una camioneta de asalto Roshell Senator de color negro. Todos re