PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 39. Ahora sabe que "eso" existe
PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 39. Ahora sabe que "eso" existe
Los dedos de Gabriella se cerraron sobre aquella madera, aferrándose al borde del tocador y controlando las ganas que tenía de romper el espejo frente a ella, mientras Ranger retrocedía.
Sus pupilas estaban dilatadas a un punto en que parecía que sus ojos eran completamente negros pero el único movimiento que hacía era temblar involuntariamente agarrada a aquel tocador.
Y lo peor de todo, quizás lo peor era que Ranger no sabía qué hacer.