LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 26. Un secuestro alienígena
LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 26. Un secuestro alienígena
En efecto, no había quien le dijera al señor Rufus que no tenía motivos para entrar en esa hacienda, porque era perfectamente capaz de inventarse con la mayor soltura que quería comprar o vender algunos animales especiales, y sabía que su nombre iría por delante, abriéndole el camino.
Cuando llegaron al helipuerto más cercano a Piney River, ya tenían una camioneta esperando por ellos, pero definitivamente si Rufus creía que necesitaba inv