CAPÍTULO 51. Un baile de macho texano
CAPÍTULO 51. Un baile de macho texano
No supo por qué, pero cuando aquellos ojos grandes y llenos de incomprensión se giraron hacia él, Elijah tuvo que contener el aliento. Por un instante olvidó por qué estaba allí, que tenía en las manos las acciones que tanto había estado codiciando o, (y esto especialmente), que ya no necesitaba a Lynett Evans para nada.
Se quedó mirando tan fijamente a su boca que hasta se sobresaltó cuando los labios de la muchacha se movieron para formular aquella pregun