CAPÍTULO 31. La traición
CAPÍTULO 31. La traición.
Si algo odiaba Elijah Vanderwood con toda su alma eran las mentiras. Pero más que eso odiaba los engaños de gente que se hacía pasar por inocente cuando en realidad solo eran unos lobos traicioneros, y por desgracia había tenido mucho de eso en su vida últimamente.
Miró a los ojos de Lynett y aquellas lágrimas le revolvieron el estómago.
—Es una puta broma ¿verdad? —siseó con tanta rabia que sentía que podía destruir el mundo él solo en ese momento—. ¿En serio esperas