CAPÍTULO 80. Tres anuncios
Rafael:
Al asegurarme que fueran llevadas a la Ciudad, hablé con mi hermana y tía Anastasia, para que sirvieran el almuerzo en el comedor principal, porque había mucho que celebrar. Luego, subí a mi habitación, me bañé, bajé vestido con ropa casual, para anunciar las buenas nuevas.
Reunidos todos, en torno al inmenso comedor, tomando a Sofía de la mano, les informé que haría tres anuncios:
—¡Familia! Deseo comunicarles, que mi Sofía, ha recuperado la memoria, gracias a Dios —agradecí y se esc