CAPÍTULO 69. Reencuentro familiar
Rafael:
—¡Bueno… eh, eh, sí, si son primos, porque me voy a casar con su mamá! —contesté sin poder explicar más, puesto que le aseguré a Estefanía, que esperaría a Sofía para hablar de esto, con mis trillizos.
Así, entre pregunta y respuesta, caminata y recorrido viendo a los nuevos caballos listos para la venta y su traslado a oriente, se pasó parte del día y distraje totalmente a los niños. Por esta razón, estuve muy poco tiempo con Sofía.
Ocultándose nuevamente el sol y surgiendo la luz de