Lucas: ahora lo entiendo perfectamente, pero ya no es necesario que evites mostrar tus verdaderos sentimientos y como quiero verte sonreír llego el momento de darte tu obsequio de bodas.
Mariana: no me digas que me lo vas a dar aquí. Seguramente debe de ser una hermosa joya y estoy lista para recibirla, porque ya puedo aceptar los regalos que me des al ser tu esposa.
Lucas: tienes razón, mi princesa. Nada más espero que con la boda religiosa me veas como tu amado esposo y esta noche dejaras que