Julieta puso la pasta en la estufa.
—¿Has estado cuidando a Andrea por tanto tiempo y nunca has visto cómo lo hace? —preguntó.
Mariana hizo una mueca: —Nunca lo he visto. ¿Crees que me quedaría ahí molestando y robando técnicas mientras la señora prepara fideos para su hijo? Las cosas ajenas, lo robado siempre será robado, y eso no me dejaría tranquila.
Al notar que Mariana estaba insinuando algo sobre ella, Julieta la miró con ojos furiosos.
Estaba a punto de estallar cuando, justo en ese momen