Baltazar Licaon
Lo intento, trato Pero no puedo, mis ojos siguen detrás de ella como si fuera lo único que existe, sus ojos siguen tan grises, Pero mucho mas brillantes, percibí su olor antes de que entrara por la puerta y me contuve para no salir y mostrar lo loco que estaba por verla de nuevo.
Eso me da una luz de esperanza, mi olfato es el de un humano, Pero juro que aunque fue tenue, fresa y chocolates llegaron brevemente a mis fosas nasales.
Ese rubor despertó cosas en mi que mantuve a