La noche era silenciosa, pero dentro de mí todo era un torbellino. Después de aquella conversación con Alejandro, debería haberme sentido aliviada, como si una capa de tensión se hubiera desvanecido entre nosotros. Sin embargo, algo no encajaba. No podía dejar de pensar en las palabras de Lolly y en esa extraña sensación de que Alejandro aún escondía algo. Sabía que sus intenciones no eran dañinas, pero había una sombra en su mirada, un leve titubeo cada vez que yo mencionaba su pasado, y aquel