—Bueno, solo ellos pueden decirnos por qué lo hacían —dijo Daemon.
Esa fue la mejor respuesta que pudo dar.
—Solo sé que estaban conspirando contra nosotros —añadió, visiblemente incómodo.
—Es extraño cómo de repente no sabes nada, cuando antes podías decir tanto sobre lo que querían Celine y su esposo —comentó Henry quien lució una amplia sonrisa, del tipo que deja claro que sus mentiras ya no funcionarían. Finalmente me relajé en mi asiento.
—Y dado que hay tanto debate sobre por qué se deben