—¿Qué te pasa? —siseó alfa Daemon—. No tiene nada que ver contigo, Baxter. Hazte a un lado. Te vas a casar pronto —argumento haciéndole un gesto para que no interfiriera.
Pero parecía que había olvidado algo que Baxter estaba a punto de recordarle.
—Y ya estás casado, ¿cuál es tu punto? Además, por supuesto que me importa. Ella es... la... madre de mi hija —afirmó Baxter, tomándose un momento para reunir fuerzas.
Imaginé que era por lo que le habían dicho los mensajes. A veces, las mentiras pue