Ashley
Emma llega rápidamente a mí después de unas horas ajetreadas, con su rostro mostrando una extensa preocupación por todo lo que había pasado en el transcurso de pocos segundos. Yo solo había presenciado el ataque había Uzziel, y recordar como las uñas de más de 10 centímetros de largo se clavaban en su abdomen. Su grito de dolor todavía me persigue y sé que no me dejará dormir por las noches.
- ¿Qué pasó con las bestias? - pregunta Emma y yo suspiro, viendo mis manos ahora limpias. Hac