Después de una extensa conversación, nos acostamos en la cama y nos fundimos en un apasionado acto de amor, dónde Uzziel dejo sus caricias en cada parte de mí cuerpo, convirtiéndome en un ser de calor que nos arrompo a ambos a pesar del abrasador frio.
Cuando nuestra inconsciencia llamó a la puerta, no tuvimos la fuerza suficiente para siquiera colocarnos ropa. Solo dormimos así.
Al día siguiente, yo fui la primera en despertarse y quería hacer algo tan normal como preparar el desayuno y com