Forest miró una y otra vez las cartas que había pasado semanas investigando, pero no había conseguido absolutamente nada. A.R. ¿Quién demonios podría ser A.R.? El alfa bebió un poco de café mientras miraba por la ventana de la oficina del alfa King había preferido alejarse de casa para manejar todo este asunto.
«¿Realmente fue por eso?»
La voz de su lobo lo hizo dejar de tomar su café. Forest volvió sobre sus pasos para sentarse en la silla mientras esperaba a que su lobo explicara esa pregunta