UNIDAS

VICTORIA

Al ver a Morgana tirada en el piso, mi corazón se detiene. Maximiliano la golpeó y ella yace inmóvil. Pero cuando Zarco se interpuso y lo detuvo, sé que el peligro ha pasado. Me acerco a Morgana y la veo, pálida y herida, pero viva.

Y entonces, sin pensar, me abrazo a Zarco. Me aferró a él con desesperación, con alivio y gratitud. Me siento segura en sus brazos, como si nada malo pudiera pasarme mientras esté aquí. Su abrazo es como un escudo que me protege de todo el dolor y la triste
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP