VICTORIA
Despierto con los primeros rayos del sol, con una sonrisa en el rostro al recordar la noche de pasión que acabo de vivir con Zarco. Nuestros cuerpos se entrelazaron en un baile de amor y deseo, y ahora estoy renovada, como si hubiera nacido de nuevo. Froto mi estómago, notando la pequeña protuberancia que me hace sonreír aún más. Estoy embarazada, y la idea de tener un hijo con Zarco llena mi corazón de emoción y alegría. Imagino a nuestro pequeño creciendo dentro de mí, y una conexión