Capítulo 89. Te condeno a muerte
—¡Traigan a la prisionera! —La voz del alfa sobresalta a la doctora Mirna, quien se remueve inquieta en su asiento.
Unos minutos después, los gritos de Inés se oyen por todo el lugar. Su apariencia es deplorable. Está sucia, demacrada y con heridas semi curadas por todo el cuerpo.
—¡Connor, por favor! —grita entre llantos—. No tienes que hacer esto. Por favor, por favor, por favor…
Las guardianas que la escoltan la empujan hacia el centro. Ella cae al suelo.
—Inés Emberclaw, omega de la mana