Cuando entré en mi habitación jamás me imaginé está escena. La mujer esta desnuda de la cintura para arriba, con cara de haberme estado esperando, mi furia pudo sentirla todos los miembros de la manada.
Daniel sube corriendo las escaleras hacia mi habitación, había percibido mi olor, se detuvo en seco, creo que percibió el olor de mi Luna, como no, este condenado perro se dejó impregnar del cuerpo de la chica. Al entrar al cuarto observa lo mismo que yo.
- ¿Cómo le permites que me vea? Soy tu L