Y de un solo movimiento mi pantalón y bóxer, terminaron en el suelo, no quería que nada se interpusiera entre nuestros cuerpos en llamas.
Mire con locura su hermoso cuerpo, era un templo que pensaba profanar una y otra vez, recorriendo cada parte de ella.
Me acerque a la cama y me posicione entre sus piernas, la distancia entre nosotros se desvaneció y comencé a besarla desesperado, con una pasión desmedida, su cuerpo me gritaba que la hiciera mía, que marcara cada parte de ella, con mi marca