—Ah bueno, puedo entrar, quiero darle su regalo de cumpleaños —Aysel soltó una risita al ver la cara de Lyon, Feray había llegado en un pesimo momento, él quería volver a estar con su compañera, la unión que había sentido esa tarde fue única y la quería repetir —Aysel abre por favor…
—Voy Cariño —se puso de pie, se acomodo la bata antes de ir a abrir la puerta, cuando quito el seguro vio a la cama, Lyon ya se había cubierto con la sabana, por si se le escapaba a Aysel y entraba como torbellino.