Caroline estaba frente a la casa de Christian a las exactamente a las siete de la noche como acordaron. Ella solo tenía en mente una sola cosa, quería ganarle la apuesta a su amiga Katy y de paso volver a tener en su cama a ese chico, quien desde hace mucho tiempo la hacía suspirar.
¡Tok Tok Tok! Una ansiosa Caroline toca la puerta repasando mentalmente sus efectivas tácticas de seducción. Pues ella no quería que su plan fallara.
—¿Qué haces aquí? —Le pregunta Samanta en un tono poco amigable