SANTIAGO
Me desperté como todos los días, después de arreglarme fui a la habitación de Luciano para ayudarle a arreglarse, pero ya estaba listo, Sara ya se había encargado de él, bajamos los tres al comedor, desayunamos juntos y le dije a Luciano que fuera por su mochila.
—Padre a Luciano le gusta que tía Sara lleve a la escuela, ¿puede tía Sara puede llevar a Luciano? —dice mi niño serio viendo a su tia.
—Claro que tía Sara puede llevar al principito a la escuela, anda ve te lavas los dientes y