Mundo de ficçãoIniciar sessão—Di dígame, Señor Montemayor, para que soy bueno, —dice tartamudeando y secándose las manos en su pantalón, su mirada no la levanta.
—Los informes que me dio esta mañana no concuerdan con los que paso la semana pasada —dice Zully retándolo con la mirada —díganos, señor Gómez, ¿hay algo que nosotros debamos saber?,-le pregunta y eso hace que se ponga más nervioso—No sé de qué habla, señorita Montemayor, yo le di los balances correctos, ahí están todos los gastos que la empresa ha teni






