Capítulo 7.
Megan.
No podía creer que por un momento había pensado que el señor Dinero era un agradable ser humano. Por supuesto, sabía ser cortés y amable para conseguir lo que quería como el gran hombre de negocios que era. Incluso llegué a pensar que decía en serio lo de "hablar sobre comida". Por supuesto el balde de agua fría fue cuando caí en cuenta que en realidad se refería a que quería hacer negocios con la empresa del padre de Elena. No podía culpar a nadie excepto a mí misma de mi estupidez. Lás