Al despertar me sentí tan bien, que quería sonreír para siempre, estaba tranquila llame a Liz.
—dormilona ¿como te fue con los lobitos?.
—Ay Celes, fue el mejor sueño que he tenido, amo nuestros compañeros— respondió mi loba
Me mire en el espejo y vi a la Celeste de hace años, con sus cabellos blancos por las caderas, aunque extrañaba el largo cabello rojo, amo esta versión de mi. Más tranquila y relajada, —¿y ahora que va a pasar con nuestros compañeros?— Exclamó Liz
—Esa es una conversación