Mundo ficciónIniciar sesiónLigeros susurros de cánticos antiguos ayudaban a la pequeña Kaldra a conciliar el sueño.
Kendra, quien la sostenía entre sus brazos, la observaba con devoción. Su llegada lo había cambiado todo, pero su futuro incierto los atormentaba.
— Por favor, no pienses nada innecesario — dijo con dulzura y con preocupación, ya que los suspiros pesados de Kal







