Todos en el bar guardaron silencio, todos conocían bien a aquel hombre que recién regresaba de Alemania, el terrible líder de la mafia rival que dirigía Hades Dogaru, Fabrizio era un hombre terrible y un completo malnacido, uno que tenia mucha sangre en sus manos y con el que nadie se atrevía a meterse, nadie excepto Hades.
Levantándose del suelo con dolor, Alice miro directamente a los ojos de aquel nefasto sujeto que la miraba con burla.
– No iré contigo, no me importan tus amenazas, no tengo