Las bolas de billar chocaban entre sí produciendo una acústica agradable para Brahim. Cumpliría poco más de una hora jugando en la mesa de tapiz verde, solo. Se había encerrado en esa estancia anhelando no seguir escuchando a los recién casados tendiendo sexo. Imaginarse a Bethany desnuda lo enfermaba y oírla alcanzar el éxtasis no era mucho mejor. Lo de él era como cuando eran pequeños, siempre envidiando y deseando lo que era de su hermano. En la infancia fueron sus juguetes, en la adolescenc