Ashley
Él me miró fijamente a los ojos mientras escuchaba mis palabras. La expresión de sorpresa desapareció de su rostro. Volvió a mostrarse tranquilo y sereno.
—Muy bien entonces, puedes irte.
No podía creer lo que acababa de escuchar.
¿Acababa de decirme eso?
—¡Acabo de decirte que me voy a mudar! —Abrí los ojos con incredulidad—. Parece que no entendiste lo que quise decir.
—Te escuché perfectamente. Tienes mi permiso. —Apoyó ambas manos sobre el escritorio—. Y para que quede claro, cuando