Capítulo 34. El esposo revoltoso (2da parte)
Tras el silencio, Uziel le dijo:
- Aún si soy un rebelde y obstinado, sé bien cuál es mi lugar. Por eso, no me resistiré si quieres besarme… o algo más. Es eso lo que me hace un digno príncipe, ¿cierto?
Panambi se acercó al muchacho y lo tomó del mentón. Uziel cerró los ojos y apretó los labios, mientras sus hombros temblaban. Aún si no lo decía abiertamente, no le gustaba la idea de llegar a ese punto de la relación.
“Esta vez actuaré de otra forma”, se dijo Panambi. “Los adolescentes confí