Capítulo 39.
Daimon.
—Yo... si ellos no lo aceptan me vendré a vivir contigo si o si—. La vuelvo a besar.
—Vamos debemos enfrentar esto ya—. Me mira y sonríe.
—Te amo demonio impulsivo—.
—Si hablamos de impulsivos—. La miro de reojo.
—No lo soy tanto—. Sonríe.
Bajamos al estacionamiento, subimos a mi auto y conduzco hasta la casa de mis suegros, sé que no será grata mi visita, y mucho menos la noticia que daremos, no tengo ni necesidad de decirle Amón que me revele que sucederá luego, pero por ella y mi hij