Desperté con el pitido de los monitores.
Lo último que podía recordar era que estaba hablando con Adam. ¿Dijo que habíamos perdido a nuestra madre?
Dos figuras borrosas estaban sentadas a mi lado. Se pusieron de pie apresuradamente en el momento en que abrí los ojos. Eran Ted y mi padre.
“¿Estás bien, mamá?” preguntó Ted.
“Victoria, ¿puedes vernos?” preguntó mi padre. “¿Necesitamos llamar al doctor?”
Aún estaba preguntando cuando el doctor entró y me quitó la máscara de oxígeno después de revis