17/ Enamorada de su viejo amor. p2
Stella se acomoda en su asiento, sentándose recta. Noto que está nerviosa cuando empieza a mover una de sus piernas en un ritmo constante. Coloco mi mano en su rodilla y la acaricio un poco, y ella deja de moverla. Cuando volteo a mirarla, ella ya se encuentra mirándome, y su sonrisa me hace sonreír también. La escena se ve empañada cuando la turbulencia esta vez es mucho más fuerte y Stella grita, yéndosele la vida en ello. Yo trato de abrazarla, pero nuestros cinturones impiden el contacto. O