Capítulo ciento treinta y ocho: Un susto y una grata noticia.
Ya paso un mes desde que comencé a estudiar y las largas horas de estudio me tienen sin poder dormir bien. Hoy es el primer examen oficial y al leer las preguntas, ya sé que me irá de maravilla; puedo contestarlas todas correctamente sin problema.
De la hora y media que tengo para hacerla me sobraron diez minutos, me levanto de mi pupitre satisfecha con lo que he hecho y luego de tomar mis cosas; camino hacia el profesor y le entrego mi examen.
En ese momento y de repente un malestar y un m