EMMA
En cuanto las palabras se deslizan de mis labios, noto la primera reacción pública de Julian, quien posa sus ojos asesinos en Claudia para luego regresar su mirada amenazante en mí, la bebé que adopté, comienza a jugar con el collar de mariposa que tengo en el cuello, entretenida y absorta de lo que pasa a su alrededor.
—¿Tu hija? —es Andrew quien habla.
La gente a nuestro alrededor sigue en lo suyo, la música hace eco y eso provoca que si hacen algún berrinche, no los escuchen tan bien.