MARINA
La alarma del despertador no deja de sonar, maldigo la hora en la que la puse con la buena intención de despertar más temprano de lo normal, me he propuesto cambiar algunos hábitos en mi persona, al final, creo que no voy a ganar la batalla, cubro mi cabeza con la almohada, esperando que eso amortigüe el estridente sonido, no lo hace, por lo que termino abriendo los ojos, molesta y apagando la alarma.
—No es justo —refunfuño.
Ser adulto es horrible, es la peor cosa que un niño pudiera d