- TRES AÑOS DESPUÉS -
Dejó unas flores en la tumba que tenía frente a ella y unas lágrimas se filtraron por sus ojos. El nombre de la cripta rezaba:
“Trudy Wolf, amada madre y amiga incondicional”.
Le hubiera gusto forjar un lazo con su suegra, pero sabía que desde donde sea que ella estuviera, estaría feliz de ver a su hijo convertido en todo un hombre, esposo y ladre devoto a su familia.
Se cumplía el tercer año desde la muerte de Trudy, y su corazón le dolía al sentir el dolor de