25. Bendiciones y maldiciones
La vida con Rattiky no era fácil.
Cada amanecer traía consigo nuevas tareas, nuevas preguntas que no tenían respuesta. El frío del bosque se metía en los huesos, y la humedad constante parecía calarle hasta el alma. Pero era allí, donde Dayleen empezaba a entender... que no era una loba común.
Había pasado una semana desde que Dayleen llegó al refugio de Rattiky, fue una semana llena de más preguntas que respuestas, además de mucho esfuerzo físico y mental.
La anciana creía que ella tendr