Bella…
Me desperté con unos brazos alrededor de mi cintura. Me giré para ver quién era. Ace me estaba abrazando. Solté un bostezo y estiré los brazos. Me resultaba extraño estar durmiendo con mi esposo, el hombre que conocí hace dos años. Gruñí mientras me sacudía los brazos de encima y me incorporaba. Me froté los ojos, con el pelo cayéndome sobre la espalda. Sin duda parecía un nido de pájaros.
Le di un codazo a Ace, pero no se movió. Maldita sea, podría explotar una bomba a su lado y seguir