Rosa…
No tuvimos oportunidad de seguir hablando porque lo siguiente que supimos fue que Ashton entró y miró entre los cuatro con una ceja levantada. “¿Están en una reunión?”, preguntó.
Negamos con la cabeza. “No, señor Black, sólo estábamos hablando”, respondió Max por todos nosotros, a lo que asentimos.
“Bien, bueno, pueden hablar a la hora del almuerzo ya que es hora de empezar a trabajar”.
Ashton me miró a los ojos y pude sentir como mi cara se ponía roja y las palmas de mis manos empezab