Rosa…
Me dirigí al parque donde Ashton y yo habíamos quedado. Hoy sería nuestro primer día de trotar juntos. Anoche, cuando había terminado mi turno, me recordó que fuera puntual. No creí que lo dijera en serio y, para ser sincera, seguía sin creer que lo dijera en serio.
A lo mejor me estaba tomando el pelo, como el otro día en el restaurante. Hablando de eso, no ha vuelto a intentar besarme. Una parte de mí se sintió aliviada, ya que seguía siendo una mujer casada, pero otra parte de mí quer