Ashton…
No he conocido a nadie como Rosa. Su nombre le va perfecto. Parecía una rosa cada vez que se sonrojaba y yo no podía contenerme de provocar esas mejillas sonrosadas en su cara. Se veía adorable cada vez que intentaba ocultarme su cara. No podía dejar de mirarla.
La miré mientras trotábamos uno al lado del otro. La ropa le quedaba perfecta. La camiseta negra de manga larga mostraba perfectamente las curvas de sus pechos. Ojalá pudiera llevar ropa ajustada al trabajo todos los días, porq