Ashley…
Estábamos de vuelta en la habitación del hotel; los niños se fueron a casa con mis padres. Le pregunté a Adrian si podía llevarme al hotel. Me dolía la cabeza y sólo quería acostarme. No sabía qué pensar del recuerdo que había tenido.
“¿Ash?”. Oí que Adrian me llamaba.
Me di la vuelta y lo miré.
“¿Qué te pasa? Parecías conmocionada cuando bailamos esta noche”.
Sacudí la cabeza. “No sé qué pasó y siento haberte estropeado la velada”. De verdad que lo sentía pero solo quería salir de